El Real Monasterio de Santa María de Guadalupe es un Santuario Cristiano de la Iglesia Católica dedicado a la Madre de Dios invocada con el nombre de Santa María de Guadalupe, Patrona de Extremadura y Reina de las Españas.
La Santa Casa es hoy una realidad llena de vida: Santuario, Parroquia, Convento Franciscano, Centro Cultural, Hospedería y Patrimonio de la Humanidad.
La custodia de la Santa Casa está confiada desde 1908 la Orden Franciscana. Desde entonces la Comunidad Franciscana trabaja en la misión de la acogida pastoral de los peregrinos al Santuario, en el cuidado pastoral de la Parroquia de la Puebla, en la tarea de restauración y conservación del patrimonio del Real Monasterio, en la promoción cultural y social del mismo y, sobre todo, promoviendo la devoción universal a la Virgen de Guadalupe en España y América.
La Santa Casa es un lugar empapado de espiritualidad, un espacio abierto para el encuentro con Dios, la oración personal y comunitaria, la celebración de la liturgia, la acogida de peregrinos, la promoción de la cultura… todo en torno a la Madre y Señora de la Santa Casa, Santa María de Guadalupe.
La acogida franciscana y la misión pastoral, tanto desde el Santuario como desde la Parroquia, se aúnan para ofrecer una cuidada programación pastoral.